Vuelta a casa

De Madrid se dice que esta entre el Cielo y el Infierno. Y en cierto modo, como cualquier ciudad de esta bola de barro conocida como Tierra, cualquiera de los que vive aqui diria que o esta en La Ciudad de Plata, como se conoce al lugar donde se cuenta que viven los angeles; o dira que vive en el mismisimo Aberno, lugar al que van todas las almas para ser castigadas. Para otros, como es el caso de nuestro protagonista, al que no vamos a dar un nombre tal cual pero le llamaremos por la imagen de si mismo; que no cree en esas cosas y Cielo o Infierno solo son conceptos de momentos de felicidad o tristeza aunque no sabe como relacionarlos entre si.; para gente como El Bufón esta ciudad, como cualquier otra ciudad en esta bola de barro conocida como Tierra, es un lugar lleno de posibilidades y de seres de fantasia de todos los tipos que la imaginacion pueda hayar. Te puede contar, con la misma conviccion que te dice que mañana saldra el sol, que conocio una chica que volaba con unas alas blancas y radiantes que le enseño lo que es de verdad la amistad aunque lo hizo atraves de un estudio inverso, es decir lo aprendio por su ausencia. Tambien conocio a otra que las tenia negras y que le enseño una realidad en la que el dolor y el placer se mezclaban sin poder diferenciar cual era cual. Conocio a una Medusa de ojos verdes de la que se enamoro y que le termino convirtiendo el corazon en piedra. Hoy, gracias a una reencarnacion de la primavera, empieza a latir aunque muy despacio. Te dira , si estas dispuesto a escuchar alguna locura, que es amigo de un alma en pena que empieza a dejar de serlo,  y que intenta ser tambien amigo  de un zombie y su chica, una amazona de ciudad. Guerreros, pequeñas valkirias, bardos, artistas, diablos, gigantes, sucubos, incubos e incluso de gente que no tienen normal pero que aveces son los mas poderosos de todos. Asi de raro es nuestro amigo El Bufon, y sus ojos no ven lo que puedan ver los de los demás.

El Bufon no es un tipo de gustos complicados. Al igual que los bufones de epocas pasadas nuestro amigo es tambien de humilde condicion y de la misma condicion es su piso. Pequeña, en el barrio de Usera, barrio obrero como muchos otros; un semisotano que le da la vision de los pies de todo el mundo, un “zulillo”, como el lo llama cariñosamente, no es bueno para una gran familia pero para una persona sola y sin pretensiones, como es El Bufon, es algo mas que suficiente.

Y aqui nos encontramos, en el comedor de este pisito sentados comodamente en el sofa viendo lo que transcurre. El Bufon llega cansado. El trabajo y las responsabilidades le agotan, tanta realidad le agota, una lucha constante de egos que intentan relegarle de su lugar en el mundo o al menos que se mantenga con la cabeza agachada, pero el no plantara nunca la rodilla y le agota. Cuelga en el perchero de la puerta su chupa de cuero, “Oscura” es su nombre, su palestino y su gorra “Stetson” y se sienta en la silla de cuero negro que hay delante de la mesa del ordenador. Echa para atras la cabeza y respira. Y en esa postura le dejamos para adelantarnos un poco en el tiempo mientras el hace las tareas propias del cuidado del hogar.

Nos lo volvemos a encontrar en el mismo lugar, sentado en la silla de cuero frente a su ordenador, pero el en cierto modo ha cambiado. En sus ojos ya no se ve agotamiento si no concentracion, ha cambiado la ficcion por la realidad y aunque su cuerpo no puede irse de esta realidad su mente se ha abierto a otro mundo al que solo el puede llegar. El humo de un cigarro a un lado y un vaso de cerveza al otro le acompañan como si fueran los guardianes de que nada ni nadie le molesten.  A tiempos se para, bebe cerveza, da una calada al cigarro, borra una parte de texto, añade mas texto y se vuelve a abstraer a su munndo particular. Y tras unas cuantas repeticiones de las mismas acciones una sonrisa se dibuja en su cara. Termina su cerveza, su cigarro y apaga todo para irse a acostar.

Seguramente la lectura de este texto parezca sin sentido y posiblemente horrible de leer, pero de algun modo habia que decir que El Bufon ha vuelto a casa y ya es hora de compartir, otra vez, mi realidad.

Acerca de El Bufón

Soy el fiel sirviente de mi señor. Un susurrador de historias, un observador de realidades algunas mas alegres y otras mas tristes. Bienvenidos a este pedazo de mi mente. Ver todas las entradas de El Bufón

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