Confianza

Enrique se dio la vuelta, aún incómodo, mientras Ana ya dormía profundamente. La luz de la luna se filtraba por los espacios de la persiana y formaba un cuadro abstracto de luz en la pared, mezclándose con el gotelé. Hacía un año que estaban casados. Habían sido novios 3 años. La quería. Pero Enrique pensaba en si en ese año de casados, Ana había empezado a relajarse, a bajar esa coraza que protegía su vulnerable sentido del yo. La confianza mutua, el estar a gusto sin analizarlo todo, el sentirse aceptado tal cual uno es,… No eran temas que Ana llevase muy bien. De repente, un ruido rompió la quietud de la habitación, elevándose de tono hasta que finalmente, cesó bruscamente. El estruendo, un sonoro pedo, había sido obra de Ana, que dormitaba sin enterarse de nada. Mientras el fétido olor de la tremenda ventosidad llegaba a sus fosas nasales, Enrique esbozó una sonrisa y se durmió inmediatamente.

“Relatos cortos para gente con poco tiempo” – Ender Wiggins

Acerca de El Bufón

Soy el fiel sirviente de mi señor. Un susurrador de historias, un observador de realidades algunas mas alegres y otras mas tristes. Bienvenidos a este pedazo de mi mente. Ver todas las entradas de El Bufón

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