Saul, el primero de los hambrientos

Nadie podría decir como sucedió, como empezó todo. ¿Fue un virus, una mutación, un ataque biológico por parte de un grupo terrorista, una estratagema del Diablo o quizá la voluntad de Dios? A cualquiera que se le preguntase diría que después de lo que paso no era posible que existiera un Dios que hiciera eso por lo que cualquiera de las otras razones era bastante factible, pero nadie lo sabia con seguridad. Lo único que podían asegurar es que los muertos habían comenzado a levantarse y cada vez eran mas. El resto solo eran especulaciones.

Saul fue el primero de todos, llego al hospital agonizante, había tenido un accidente de coche. Tenia 28 años y hablaba por el móvil con su prometida sobre los preparativos de su boda cuando alguien se cruzo delante del coche, dio un volantazo y se choco de frente contra una farola. Cuando llegaron los sanitarios ya era demasiado tarde, una costilla rota había atravesado el corazón Una carrera prometedora como Ingeniero en Telecomunicaciones echada a perder, otra víctima mas de la mezcla móvil-carretera, aunque el destino le tenia preparado un futuro mas inusual.

Fue su novia Maria la que llamo al 112 para denunciar el accidente. Minutos mas tarde la llamaron del hospital para darle la mala noticia, Saul no se había salvado, le pidieron que fuera al hospital para que confirmara la identidad de el, lo hizo bañada en lágrimas, gritando, suplicándole que se levantase y que no la dejase sola. Cuando consiguió calmarse todo lo que podía pensar era en verle una ultima vez y despedirse para siempre de el. Ahí comenzó todo.

Saul estaba muerto, al menos los conocimientos médicos que había hasta la fecha confirmaban, aseguraban, el diagnostico; pero su cerebro decidió contradecir las leyes de la naturaleza y comenzó a funcionar. Saul comenzó a sentir su cuerpo, sentía el frío y la dureza de algo sobre lo que estaba tumbado, comenzó a percibir los olores de la sala, pero ningún recuerdo solo el reconocimiento de lo que tenia alrededor aunque no sabia lo que era. De repente un nuevo olor entro en su radio de acción, un olor acompañado de unos balbuceos incomprensibles para su mente muerta, pero el olor si que lo reconoció, era el olor de algo vivo y con ello algo nuevo hasta ahora, hambre. Su estomago no rugía, su cuerpo no percibía la falta de alimento pero su mente le decía que tenia que comer con urgencia y que ese nuevo olor era lo que necesitaba para alimentarse. Los balbuceos estaban cada vez mas cerca y el olor también lo que hizo que el hambre creciera hasta convertirse en urgencia, la urgencia en voluntad y la voluntad transformo un cuerpo muerto en un cuerpo muerto que se movía, la versión mas macabra del milagro de Lázaro.

Saul abrió los ojos y se incorporo, el sentido de la vista era nuevo para el y miro hacia todas partes como si estuviera confundido hasta que centro su atención en la dirección de donde venia el olor del hambre. Vio a dos seres, uno con uniforme blanco que salio corriendo y otro que se acercaba a el. El segundo le agarro haciendo un sonido lastimero mientras le miraba de forma suplicante, el la miraba de la forma que alguien miraría un filete humeante después de pasarse una eternidad sin comer. Para Saul solo existía el hambre.

Una enfermera acompaño a Maria hasta la morgue para que se pudiera despedir de su novio por ultima vez. Durante todo el camino desde la sala de espera la enfermera le decía cosas que ella no escuchaba aunque hacia movimientos de asentimiento como si lo hiciera, pero en su fuero interno ella rezaba por que se hubiera equivocado, que la conmoción hubiera hecho que se confundiera y en realidad el cadáver que yacía tumbado en esa fría sala no fuera el. Entraron en la sala y la enfermera se giro hacia ella y le pregunto si estaba segura de querer verlo otra vez a lo que ella respondió que si sin ni siquiera pensárselo Cuando se giraron vio el cuerpo de Saul incorporado, por un momento pensó que rezar por una vez había servido de algo y que su querido Saul aun estaba vivo. La enfermera salio corriendo pidiendo a gritos un medico, ella se acerco a Saul le abrazo llorando y le dijo cuanto había rezado para que todo hubiera sido una equivocación, que ella estaba segura de que nunca la dejaría sola. Sintió el abrazo de el, como acercaba su cara a la suya y la olía, y como clavaba sus dientes en su mejilla.

Cuando el primer cacho de carne entro en su boca Saul experimento un éxtasis haciendo mas fuerte su abrazo alrededor del cuerpo de ese ser que ahora era su comida. Mordía con todas sus fuerzas y arrancaba los trozos mas grandes que podía a pesar de los gritos del ser. De repente mas seres llegaron y le gritaban cosas, pero el no entendía nada de lo que decían, tenia centrada su atención en el que tenia agarrado y aunque no hubiera sido así su cerebro inerte no entendía la información que le llegaba. Le agarraron entre varios obligándole a soltar su presa y lanzándole al suelo, no sintió dolor, ya sabia que era lo que quería y lo que tenia que hacer así agarro el pie del que estaba mas cerca de el y le mordió arrancando un buen cacho de carne. Cogió fuerte a su nueva presa y la arrastro hacia si, quería mas, arrancaba la ropa que cubría su comida con manos y dientes. Los otros seres empezaron a golpearle, de repente hubo varios estallidos, y todo se volvió a apagar.

Maria empezó a gritar y a golpear a su novio, el apretaba su presa y seguía mordiéndola, comiéndosela. La enfermera volvió con un compañero, una compañera y un medico. Cuando escucharon los gritos corrieron hacia la sala de autopsias y vieron como un cadáver se estaba comiendo a la chica. El medico y el enfermero agarraron al muerto y lo derribaron, una de las enfermeras cogió a la chica e intento parar las hemorragias que le habían producido los mordiscos. En un descuido el cadáver agarro al medico y le mordió en el tobillo mientras lo arrastraba hacia si. La enfermera que salio antes corriendo se volvió a marchar regresando segundos mas tarde con un vigilante de seguridad que saco su arma y apunto a Saul ordenándole que soltara al medico. Le aviso varias veces pero al ver que seguía comiéndolo le disparo varias veces al cuerpo aunque el tipo parecía que no le afectasen, un ultimo tiro a la cabeza y cayo muerto, otra vez.

Maria y el medico murieron horas después, fue imposible parar las hemorragias aunque las heridas eran leves y nada de lo que hicieran podía cerrarlas, no paso mucho hasta que ellos dos también se levantaron con las mismas intenciones que su creador e infectaron a otros, que a su vez infectaron a otros y así en una secuencia infinita de veces.

Ese fue el comienzo de todo y aun no había terminado. Muertos levantándose de sus tumbas, matando a gente viva que se levantaban también incluso los que morían por otras razones también se levantaban con hambre de gente viva. No podían ser detenidos, ni matados por que ya estaban muertos, lo único que les paraba era dejarles sin cabeza. Si le preguntasen a cualquiera de los supervivientes que aun quedaban dirían que para ellos no existía Dios, no existía un futuro y la única cosa cierta que tenían era que era cuestión de tiempo que ellos tambien cayesen y aun mas cierto era que volverian a levantarse con una sola idea en su cabeza, saciar su hambre de vida.

Acerca de El Bufón

Soy el fiel sirviente de mi señor. Un susurrador de historias, un observador de realidades algunas mas alegres y otras mas tristes. Bienvenidos a este pedazo de mi mente. Ver todas las entradas de El Bufón

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