Para quien lo lea

“Mi nombre es Ricardo Prieto de la Fuente, y en resumidas cuentas soy un vampiro. Estoy seguro que tu primera impresión es que en realidad esta carta no es mas que el desvarío de un loco o algún tipo de broma extraña. Solo te diré que reconsideres tu opinión un segundo y pienses el lugar donde la encontraste, entre ropa abandonada y un montón de ceniza ¿no es bastante evidente?

Seguro que ahora estarás preguntándote si en realidad estaré muerto. Ahora si, en realidad antes también lo estaba solo que esta vez ha sido del todo. Y si te ha asaltado la pregunta del por que, te diré que es una respuesta muy sencilla. Por que estoy cansado. Llevo 718 años en este mundo y te aseguro que ni la sangre hace ya latir mi corazón. He viajado por el mundo viendo los grandes avances de la historia: fui testigo de las atrocidades de la guerra de los 100 años, fui uno de los primeros de mi raza en llegar al nuevo mundo, participe en la gran Batalla de Kinsale y fui uno de los grandes magnates de la industria durante el siglo XVIII. Te podría contar miles de cosas que me han sucedido durante estos siglos, pero al final todo termina.

Siempre surgen cosas nuevas, es lo bueno que tenéis los humanos, vuestra vida es tan corta y os reproducís con tanta facilidad que hacéis que todo siga cambiando. Pero después de tanto tiempo acabas dándote cuenta que, en realidad, a la larga nada cambia y todo esta condenado a repetirse. Se siguen cometiendo los mismos errores, las mismas injusticias, incluso las mismas cosas increíbles y maravillosas. Esta vida ya ha perdido todo el gusto para mi, por muchas cosas nuevas que depare la historia no hay nada que ya llame la atención y en mi opinión cuando ya has perdido la capacidad de sorpresa es un buen momento para decir adiós.

A todos nos gusta ver a alguien despidiéndonos con la mano cada vez que hacemos algún viaje pero, lamentablemente, yo no tengo nadie vivo o muerto a quien le interese para hacer eso así que tu, mi querido lector, eres la representación de todos aquellos que han surgido en mi historia, de todos mis recuerdos y de todo aquello que ha formado parte de mi; todo eso, a través de ti, me despide de este mundo hacia la otra vida, sea lo que se eso.

Solo espero que este ultimo amanecer que voy a ver, sea tan bello como el que vi el ultimo día en que pude decir que me sentí vivo.

Atentamente,
Ricardo Prieto de la Fuente.”

Andrés no supo que pensar al terminar de leer esa carta, pero una estúpida idea se había formado en su mente y sin saber por que decidió que era lo justo. A la madrugada siguiente volvió al mismo lugar donde encontró la ropa, esta ya no estaba pero aun seguía la mancha negra de quemado en el suelo, se sentó en el banco mas cercano y espero al amanecer leyendo de nuevo la carta.

Cuando vio la luz del sol asomando por el horizonte se puso en pie junto al sitio en el que Ricardo había estado el amanecer anterior y por primera vez se dio cuenta de todo el tiempo que llevaba sin ver un espectáculo como aquel. Una voz en su mente le dijo “Muchas veces no nos damos cuenta de lo que tenemos hasta que es demasiado tarde, aprovecha tu vida. Gracias por venir a decirme adiós.” Y sin pensarlo empezó a agitar la mano como si en realidad se despidiese de alguien, algo mas que un recuerdo o las imágenes de una lectura sorprendente.

Pasado un rato empezó a caminar de camino a su casa con la esperanza, y la promesa, de que siempre tendría a alguien que se despidiera de el.

Acerca de El Bufón

Soy el fiel sirviente de mi señor. Un susurrador de historias, un observador de realidades algunas mas alegres y otras mas tristes. Bienvenidos a este pedazo de mi mente. Ver todas las entradas de El Bufón

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