Tribunales de Old Bailey

– Hola querida dama. Preciosa noche, ¿no es cierto? Disculpad mi intromisión. Quizá os apetecía dar un paseo. Quizá tan sólo estabais admirando la vista. No importa. Me parece hora de tener una charla vos y yo. Ahhh… Olvidaba que no hemos sido debidamente presentados. No tengo nombre. Podéis llamarme V.

-“Buenas noches, V”

– Bien. Ahora nos conocemos. De hecho, soy fan vuestro desde hace tiempo. Oh, ya sé qué estáis pensando… “El pobre chico está enamorado de mí… Típico de adolescentes.” Disculpad, señora. Pero no se trata de eso.

Os admiro desde hace tiempo… Pero a distancia. Os contemplaba desde la calle, ahí abajo, cuando era niño. Le decía a mi padre: “¿Quién es esa señora?” y él decía: “Es Madam Justicia.” Y yo decía: “Es muy bonita.” Por favor, no creais que era tan sólo físico. Sé que no sois esa clase de chica. No. Os amaba como persona. Como ideal. Eso fue hace tiempo. Me temo que ahora hay alguien mas…

– “¿Qué? ¡V! ¡Qué vergüenza! ¡Me has traicionado por una buscona, una zorra presumida de labios pintados y sonrisa experimentada!”

-¿Yo, señora? ¡Lamento contradeciros! ¡Fue vuestra infidelidad la que me empujó a sus brazos! ¡Aja! Os he sorprendido, ¿verdad? Creíais que no sabría de vuestra aventura, pero sí… lo se todo. Francamente no me sorprendí al enterarme. Siempre os gustaron los hombres de uniforme.

– “¿Uniforme? No sé de qué me estás hablando. Siempre fuiste tú, V. Tú fuiste el único…”

– ¡Mentirosa! ¡Puta! ¡Niega que le dejaste hacer lo que quiso contigo, él con sus botas y sus brazaletes negros! ¿Se te ha comido la lengua el gato?… Es lo que me temía.

Muy bien. Al fin quedas al descubierto. Ya no eres mi justicia. Ahora eres su justicia. Te has acostado con otro. ¡Bueno a ese juego podemos jugar los dos!

– “¡Sniff! ¡Sniff! ¿Q-Quien es ella, V? ¿Cómo se llama?”

– Se llama Anarquía. ¡Y me ha enseñado mas como amante que tú en toda tu vida! Me ha enseñado que la justicia no tiene sentido sin libertad. Ella es honesta. No hace ninguna promesa y no rompe ninguna. No como tú, Jezabel. Antes me preguntaba por qué nunca me mirabas a los ojos. Ahora lo sé.

Adiós, pues, querida dama. Incluso ahora me habría entristecido esta despedida, de no ser por el hecho de que ya no sois la mujer que amaba. Tomad mi último regalo. Lo dejo a vuestros pies.

Las llamas de la libertad. Qué hermosas. Qué justas. Ahh, mi preciosa Anarquía… “Oh, belleza, hasta ahora no te conocía.”

V de Vendetta
Alan Moore – David Lloyd

Acerca de El Bufón

Soy el fiel sirviente de mi señor. Un susurrador de historias, un observador de realidades algunas mas alegres y otras mas tristes. Bienvenidos a este pedazo de mi mente. Ver todas las entradas de El Bufón

One response to “Tribunales de Old Bailey

  • Verónica (peke)

    Excelente post, la pelicula me gusto, pero tu post mucho más.Me vuelves a dejar sin palabras, simplemente genial!!!besotes de esta peke.pd: te espero por mi rincon con una buena taza de cafe caliente y mi nuevo post.

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