Bukkake

“Bukkake es un género pornográfico y una práctica de sexo en grupo, donde una serie de hombres toman turnos para eyacular sobre una persona arrodillada, ya sea mujer u hombre. La práctica tiene fuertes connotaciones de humillación sexual.”

Cualquier persona que la viera y oyera su voz pensaría que es una chica dulce, retraída, tímida; tampoco se equivocarían mucho aunque también es cierto que las apariencias engañan.

Ana a pesar de su aspecto siempre guardo en su interior una gran seguridad, unas ansias de comerse la vida a cada paso y una inquietud enorme por vivir todo lo que la vida la depare, y a sus 23 años y su aspecto angelical podría enseñar a muchos solo contando sus experiencias.

En su vida normal trabajaba en una empresa de marketing, de momento solo era una becaria pero demostraba día a día su buen hacer y tenia el aprecio de sus jefes. Entre sus amistades era muy querida aunque había pocos que la conocieran muy bien pues no se daba a conocer mucho. Y entre los amantes que había tenido en su corta vida (tanto hombres como mujeres) solo decían maravillas de ella. Pero aun así ella no se sentía satisfecha del todo.

Sus experiencias sexuales habían sido placenteras y aunque no tenia quejas de ninguno de sus amantes tenia la sensación de que faltaba algo siempre. Suponía que su aspecto les daba la sensación de que era delicada y frágil, como si se les fuera a romper en las manos; pero ella quería (se podría decir mas correctamente ansiaba) ser utilizada, que se olvidaran de que era una persona, solo quería ser un objeto en manos de otros, un objeto con el cual otros satisfacieran sus necesidades. No sabia de donde venia ese sentimiento, tampoco se lo preguntaba pero lo que si sabia es que la necesidad de sentirse así empezaba a calar incluso en sus sueños.

Aunque como todo ser humano tenia sus fantasías y muchas de ellas ya las había cumplido otras muchas tenia miedo de llevarlas a la realidad, pero había una de ellas que estaba dispuesta a llevar a acabo fuera como fuera. La saco de un libro que hablaba sobre las experiencias sexuales de una chica aun mas joven que ella. La parte que cautivo a Ana contaba que la protagonista se hallaba con los ojos vendados, arrodillada entre varios hombres desnudos los cuales utilizaban su boca y sus manos para satisfacerse. Ana no dejo de imaginarse mientras leía esa escena en que la protagonista era ella y que varias manos la tocaban sin ella poder ver quienes eran pero tampoco le importaba. Imaginaba que los desconocidos usaban su boca por turnos para follarla y terminar llenándola de esperma. Se sintió extasiada y consiguió un orgasmo sin llegar a tocarse. En ese mismo momento de éxtasis decidió que debía cumplir esa fantasía
pues era exactamente eso lo que ella andaba buscando.

Antes de hacer nada fue a hablar con su amigo Alberto con el que tenia una especial conexión. El, 4 años mayor que ella, había sido un antiguo amante suyo y aun mantenían una estrecha relación pues después de conocerse descubrieron que eran muy parecidos en su forma de pensar y de vivir. Cuando Ana descubrió que era lo que quería no dudo en hablar con el pues sabría que si en este mundo habría alguien que la entendería seria el sin duda, así que cogió el teléfono y quedaron en verse esa misma tarde.

Se vieron en una cervecería cercana a la plaza mayor y pidieron un par de cervezas.
-Bueno, cuéntame que es eso tan importante que tenias que contarme.
-Recuerdas que te he dicho muchas veces que siempre me falto algo en el sexo pero que no terminaba de saber que era.
-Si claro. Cuando me dijiste que también te paso conmigo me chafaste.- Dijo Alberto poniendo
cara triste.
-¡¡Que tonto que eres!!- Dijo ella mofándose.- El caso es que hace tiempo descubrí que necesitaba sentirme un objeto en manos de otros.
-¡¡JODER PUES YA ME LO PODRÍAS HABER DICHO!!.- Alberto empezó a reírse.
-Pero si es que ni yo mismo sabia que es lo que pasaba. Bueno, a lo que iva, el otro día leyendo un libro leí una cosa que me hizo volverme loca.

Ana empezó a relatarle la escena del libro y como ella se imaginaba la protagonista del libro siendo manoseada y utilizada por varios hombres, después le confeso sus intenciones de llevar a cabo su fantasía. Con cara muy seria y tono aun mas serio Alberto la contesto:

-Niña, ¿estas segura de lo que me estas diciendo? Y si das con algún loco y te pasa algo.
-Pensé que tu lo entenderías. – Y empezó a pensar que se había equivocado en contárselo.
-A ver, si entenderte te entiendo. Sabes que yo siempre he sido el primero en llevar acabo mis fantasías siempre que he tenido oportunidad pero tengo miedo de que te puedan hacer daño.
-¿Y si tu estuvieras allí?
-¿Como?
-No me refiero participando, le tengo mucho aprecio a Nuria y jamas te toleraría que la pusieras los cuernos y a mi jamas se me ocurriría intentar nada contigo.
-Entonces, ¿a que te refieres?.
-Me refiero a que estés cerca por si me pasa algo que vengas a mi rescate.
-¿Me pongo la blanca armadura o no hace falta?- Le respondió Alberto con tono sarcástico.
-Mira, si no quieres ayudarme me parece bien pero no es necesario que te pongas borde conmigo.
-Vale, lo siento. Pero entiende que me sorprenda. Si Nuria se enterara me capa.
-No tiene por que enterarse además tu no vas a tocarme, solo vas a estar allí por si me pasa
algo.
-No lo se, déjame que lo piense.

Y continuaron la tarde hablando de cosas triviales, sus vidas, sus trabajos; hasta que llego la hora de marchar y Alberto prometió llamarla al día siguiente para darle una respuesta.

Cuando Alberto la llamo y le dijo que la ayudaría, Ana no pudo aguantar su felicidad y se puso a saltar como una loca, quedaron al día siguiente para hablarlo y ella se paso el resto del día rebosante de alegría, mas de uno de sus compañeros de trabajo le pregunto si es que se había echado novio y ella no era capaz de responder mas que con un “…algo parecido.”

Alberto dijo que aceptaba bajo unas condiciones. Primero que el escogiera a los candidatos, obviamente contando con los gustos de ella, obviamente. Segundo que el conseguiría el lugar y no irían a casa de ninguno de los desconocidos; y tercero que si en algún momento veía algo que no le gustaba o pensaba que algo no iba bien cortaría la fiesta y ella no diría nada.

Ana estuvo deacuerdo pues sabia que todo eso era para su propia seguridad y ese mismo día puso el siguiente mensaje en un foro para buscar a los candidatos: “Chica de 23 años, buen cuerpo y muy sumisa busca hombres para hacer Bukkake. No cobro, ni quiero regalos, solamente quiero que me utilicéis. Mandad foto y os responderé.” Adjunto una foto suya desnuda y espero la respuesta.

Al día siguiente tenia 40 respuestas y Alberto, que también tenia acceso a la cuenta del foro, desecho a la mayoría pues muchos de ellos solo ponían fotos de sus pollas. Se quedaron con cuatro, les escribieron para decirles que eran los afortunados, quedaron con ellos en que seria en un par de de días y les mandaron la dirección de la casa de un amigo de Alberto que se la había prestado

El día de la cita Ana estaba de los nervios, por la mañana pensó en llamar a los chicos para decirles que lo cancelaba pero se lo pensó dos veces y se tranquilizo pensando que Alberto estaría allí para cuidarla. Un par de horas antes Alberto y Ana fueron a la casa para que ella se pudiera duchar, cambiarse y tomarse algo con tranquilidad. Después de la ducha fue a donde estaba Alberto con la ropa que tenia intención de llevar, unas botas altas y un tanguita negro, nada mas. Alberto se empezó a poner nervioso y le pidió que se pusiera algo así que se puso un albornoz que encontró.

Cuando llego la hora Ana se metió en el baño y los 4 candidatos empezaron a llegar y se vieron un poco sorprendidos al ser un hombre quien les abriera la puerta pero Alberto les explico, tras reírse a carcajadas, que no era el a quien ivan a bañar y que la chica estaba escondida hasta que empezara todo. Después les explico unas condiciones: “Ella no quiere conoceros, así que en ningún momento la quitareis la venda de los ojos. Podréis masturbarla pero nada de follar. Yo voy a estar aquí todo el tiempo así que si se queja, grita o la hace alguno algo que la moleste os vais a la puta calle, ¿vale?” Todos estuvieron deacuerdo, les llevo hasta la habitación donde iba a suceder todo y les dijo que se fueran desnudando. Inmediatamente después fue a buscar a Ana.

– Niña, ¿estas segura de esto? Aun estas a tiempo de echarte a atrás.
– Estoy muy segura y además tu estarás cerca por si pasa cualquier cosa.

Le dio un abrazo y le dio las gracias. Alberto correspondió el abrazo y la llevo hasta la puerta de la habitación.

– Es la hora del espectáculo. – Le dijo a Ana y la vendo los ojos.

Entraron los dos a la habitación, Alberto miro a los tipos que estaban hablando entre ellos y les dijo con un gesto que se callasen, la puso entre medias de ellos, la quito el albornoz y se marcho. Ana empezó a sentirse inquieta por que no veía nada y solo oía 4 respiraciones desconocidas pero no pasaba nada ¿quizá no les gustaba o se estaban arrepintiendo? Pero enseguida una mano atrevida empezó a tocarle el culo e inmediatamente el resto le siguieron.

Apartir de ahí todo fue rápido y algo confuso para ella, sentía un placer ignoto, ningún pensamiento pasaba por su cabeza excepto de seguir los movimientos que los hombres la indicasen pues ella solo
era un objeto. Sentía que varias manos se centraban en tocar y estrujar sus pechos mientras que otras algo mas torpes intentaban apartar su tanga por lo que ella ayudo quitándoselo. Las manos empezaron a recorrer el resto de su cuerpo y ella con las suyas tocaba los cuerpos de sus dueños. Notaba cuerpos
de todos los tipos pero se sorprendió al tocar las pollas pues eran todas de buenos tamaños y muy duras. La empezaron a empujar con la cabeza hacia abajo para que se arrodillase y entonces fue cuando estuvo a su merced. Una tras otras las pollas pasaban por su boca, unas veces por voluntad de ella y otras por que le cogían de la cabeza y la follaban como si fuera su coño. Con las manos no paraba de masturbar a los que tenia cerca por lo que ella no podía tocarse y estaba a reventar.

En cuanto empezó a notar por los gemidos que estaban a punto de correrse ella se tiro en el suelo y les pidió que se corrieran encima de ella mientras se masturbaba. Fueron los segundos mas gloriosos y placenteros de su vida, mientras la llenaban de esperma ella se corría y un montón de sentimientos empezaron a correr por su cabeza. Se sentía sucia, usada y humillada, pero al mismo tiempo se sentía totalmente satisfecha, por fin sentía el placer que llevaba tanto tiempo buscando y no pudo reprimir un gemido de verdadero placer.

Uno a uno los invitados se fueron marchando y la dejaron tirada en el suelo sin decirla nada. Ella estaba en una nube, con una sonrisa que decía toda la felicidad que sentía Ana y se quedo dormida. A los pocos minutos Alberto entro y la despertó para que se duchase y se marchasen.

Mientras Ana se duchaba, empezó a recordar esos sentimientos humillación/alegría que la habían llevado al mayor de los placeres y sin poder contenerse se volvió a masturbar con la sensación de sentirse al fin completa.

Acerca de El Bufón

Soy el fiel sirviente de mi señor. Un susurrador de historias, un observador de realidades algunas mas alegres y otras mas tristes. Bienvenidos a este pedazo de mi mente. Ver todas las entradas de El Bufón

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